Renovables de Verdad

Módulo V: Los Gigantes de Hierro y los Pasivos de Desmantelamiento

El quinto bloque de nuestro peritaje examina el desgaste mecánico de las turbinas de hiperescala (Capítulo 9). Detalla la magnitud física de cimentar una sola turbina de 3-5 MW, exigiendo enterrar una zapata de 400 a 700 m³ de hormigón armado a 3-5 m de profundidad.

Picar y demoler este bloque tiene un coste real de obra civil de 250.000 € por aerogenerador. Sin embargo, las normativas autonómicas (Decreto Ley 14/2020 y 14/2025 de la Comunitat Valenciana) exigen avales de desmantelamiento de apenas 20.000 €/MW, aportando solo 60.000 € para una turbina de 3 MW.

Esto genera un déficit al descubierto de 190.000 € por turbina que recae sobre los ayuntamientos o propietarios rústicos expropiados tras la disolución planificada de las SPVs de 3.000 € de capital social.

La cuantificación precisa de este agujero financiero desmonta la promesa de restitución ambiental y exige la revisión urgente de las fianzas depositadas.

Zapata de Hormigón Enterrada y Pasivo Real de Desmantelamiento

Figura 17: Zapata de 400-700 m³ de Hormigón Enterrado y Brecha de 190.000 € por SPV de 3.000 €. Licencia: CC BY-SA 4.0.

Evaluación de Pasivos en Fincas Expropiadas

El cálculo del déficit de 190.000 € por aerogenerador demuestra que las fianzas autonómicas de 20.000 €/MW (60.000 € para 3 MW) resultan del todo insuficientes para cubrir la demolición de la zapata de 400 a 700 m³ de hormigón armado, transfiriendo de facto una pesada carga patrimonial a los propietarios rústicos tras la disolución planificada de las SPVs de 3.000 €.

Evaluación Físico-Financiera del Pasivo de Obras

La magnitud del bloque de hormigón armado de 400 a 700 m³ enterrado a varios metros de profundidad imposibilita una recuperación espontánea o biológica de la capa edáfica fértil.

Al expirar el periodo de concesión, el déficit descubierto de 190.000 € por aerogenerador derivado de la fianza autonómica de 20.000 €/MW se traduce en una quiebra patrimonial para el propietario del terreno rústico.

El desmantelamiento efectivo exige la remoción completa del hormigón sepultado y la descontaminación edáfica in situ. Exigir avales reales de 250.000 € por aerogenerador constituye la única salvaguarda técnica para evitar que el pasivo ambiental sea transferido a la comunidad rural.