Introducción a la arquitectura del PLC

Un Autómata Programable Industrial (API), más comúnmente conocido por sus siglas en inglés PLC (Programmable Logic Controller), es un equipo electrónico de control, diseñado específicamente para operar en entornos industriales. La comprensión profunda de las características de sus componentes internos es fundamental para el diseño, instalación, mantenimiento y diagnóstico de averías en sistemas de automatización industrial. A diferencia de un ordenador personal convencional, el autómata programable se ha diseñado y fabricado para resistir las condiciones adversas que frecuentemente se encuentran en las fábricas y plantas de producción, tales como fluctuaciones bruscas de temperatura, altos niveles de humedad, presencia de polvo, vibraciones mecánicas persistentes e interferencias electromagnéticas intensas procedentes de variadores de frecuencia o contactores de gran potencia. Su diseño modular y expansible permite adaptarse con flexibilidad a una inmensa variedad de procesos y máquinas, garantizando al mismo tiempo tiempos de respuesta determinísticos sumamente bajos, un aspecto vital para el control en tiempo real.

La arquitectura básica de un autómata programable se fundamenta en una serie de bloques o componentes esenciales e interconectados que trabajan de manera coordinada. Estos componentes principales son: la fuente de alimentación, la Unidad Central de Proceso (CPU), la memoria (dividida en memoria de programa y memoria de datos), los módulos de interfaces de entrada, los módulos de interfaces de salida y los dispositivos periféricos o puertos de comunicación. Cada uno de estos bloques posee unas características técnicas concretas y asume un papel indispensable en el ciclo de funcionamiento general del controlador, comúnmente denominado "ciclo de scan" o ciclo de barrido. La interacción ininterrumpida y a alta velocidad entre la CPU, las memorias y las entradas/salidas garantiza que el PLC responda con absoluta fiabilidad a las condiciones cambiantes del proceso. A continuación, se detalla exhaustivamente cada uno de estos elementos constituyentes, prestando especial atención a sus especificaciones técnicas más representativas.

La Unidad Central de Proceso (CPU)

La Unidad Central de Proceso, también denominada procesador o CPU (Central Processing Unit), constituye el verdadero "cerebro" electrónico indispensable del autómata programable. Su misión primordial es interpretar y ejecutar de forma secuencial, lógica y cíclica las instrucciones contenidas en el programa de usuario que se halla almacenado en la memoria de programa. Además de la ejecución del código, la CPU se encarga de gestionar de forma continua todas las tareas operativas internas del autómata, desde el refresco de las variables hasta el control de los puertos de red. Las características más relevantes de una CPU industrial de última generación incluyen su arquitectura de microprocesador (a menudo procesadores RISC de 32 o 64 bits), la velocidad de reloj interna (que determina el tiempo mínimo de ejecución por cada instrucción booleana o aritmética), la capacidad máxima de direccionamiento de entradas y salidas, y el repertorio de instrucciones disponibles (Instruction Set) que es capaz de interpretar de forma nativa en su firmware.

El ciclo de funcionamiento básico, repetitivo e inexorable que ejecuta la CPU de forma ininterrumpida mientras se encuentra en modo de operación (modo RUN) consta habitualmente de las siguientes fases o etapas secuenciales que se repiten miles de veces por segundo:

El sistema de Memoria del Autómata

El subsistema de memoria electrónica de un PLC es el lugar físico y lógico donde se almacenan de forma segura tanto las rutinas e instrucciones que componen el programa de control como todos los datos dinámicos requeridos para su correcta ejecución temporal. Este sistema de memoria no es un bloque monolítico ni homogéneo, sino que está compuesto por diversas tecnologías de semiconductores de almacenamiento, las cuales están organizadas jerárquicamente y dimensionadas de manera específica para cumplir con los estrictos requerimientos de velocidad y fiabilidad que exige el entorno industrial. De forma genérica, la memoria puede clasificarse funcionalmente en memoria de sistema, memoria de programa, y memoria de datos; y según su naturaleza tecnológica subyacente en memorias de tipo RAM, ROM, EPROM, EEPROM o memoria tipo Flash.

Las diferentes categorías y tecnologías de módulos de memoria integradas habitualmente en la arquitectura interna del autómata programable presentan las siguientes características funcionales y estructurales:

Módulos de Entradas Discretas y Analógicas

Los módulos de entrada o tarjetas de entrada conforman la interfaz física de adaptación, traducción y acondicionamiento esencial que actúa como frontera entre los cientos de sensores, detectores o captadores que se encuentran instalados distribuidos en el entorno físico y hostil de la máquina o del proceso industrial, y los delicados circuitos electrónicos digitales de baja tensión integrados en la placa base de la CPU del autómata. La misión fundamental e ineludible de estos módulos es recibir físicamente, adaptar en nivel de tensión, acondicionar contra ruidos parásitos y aislar galvánicamente de forma total y segura las diversas señales eléctricas provenientes de la planta industrial. Todo ello se lleva a cabo para garantizar de este modo la protección integral y absoluta de la CPU frente a posibles sobretensiones destructivas transitorias, cortocircuitos directos, picos de conmutación inductivos o interferencias electromagnéticas nocivas (EMI) generadas en los cables de campo. Existen módulos muy específicos y diferenciados para el tratamiento de señales de naturaleza discreta (variables puramente digitales de dos estados) o de señales de naturaleza analógica (variables continuas en rango).

Las características y propiedades técnicas principales que definen el rendimiento y el comportamiento a los módulos de entrada son las siguientes:

Módulos de Salidas Discretas y Analógicas

Al igual que los módulos de entrada descritos anteriormente se encargan de adaptar con seguridad las diversas señales provenientes de los sensores desde la instalación hacia el procesador de la CPU, los módulos de salida realizan exactamente la función opuesta e inversa: son los encargados de recibir de forma continuada las órdenes y directrices lógicas (ya sean binarias u órdenes numéricas complejas) que han sido elaboradas por la CPU como resultado directo de la ejecución cíclica de la lógica del programa, y se ocupan de procesarlas, amplificarlas convenientemente y transformarlas en señales eléctricas de control o en corrientes de potencia adecuadas. Estas señales de potencia son las necesarias para accionar directamente, gobernar y proporcionar energía a los distintos y variados dispositivos actuadores electromecánicos de la planta industrial o de la maquinaria automatizada (como pueden ser las bobinas de los contactores de arranque directo de motores, las electroválvulas direccionales en sistemas neumáticos o hidráulicos, los relés de estado sólido, los indicadores de balizas luminosas de señalización o los sofisticados variadores electrónicos de velocidad). De forma análoga y en plena consonancia con lo que sucede en las etapas de las entradas, resulta un requisito técnico absolutamente fundamental e innegociable en su diseño garantizar un robusto y fiable aislamiento galvánico de protección entre el débil bus de comunicaciones lógico de la CPU y los circuitos de campo externos, los cuales están en contacto con tensiones que pueden resultar muy ruidosas o peligrosas si llegasen a retroceder hasta la placa base del autómata.

Dependiendo siempre de la naturaleza tecnológica concreta de los actuadores finales que se pretendan conectar, del tipo de carga eléctrica a gobernar y de la velocidad de actuación requerida por la dinámica de la máquina, existen en el mercado diferentes e importantes tecnologías constructivas de módulos de salidas discretas, cada una de ellas con sus ventajas y limitaciones. Sus características técnicas y de aplicación se detallan extensamente a continuación:

La Fuente de Alimentación del Autómata

La fuente de alimentación o Power Supply, aunque en reiteradas y numerosas ocasiones suele ser un elemento claramente y preocupantemente subestimado durante las fases de diseño por los noveles integradores debido a su carácter de aparente pasividad frente a los elementos de cálculo de la unidad central, constituye objetivamente el módulo básico, troncal, fundacional, primario y radicalmente responsable de la labor crítica de generar, estabilizar, suministrar y proporcionar de manera extraordinariamente robusta, incondicional, predecible, segura, fiable, sumamente estable en todos sus parámetros y siempre garantizando una entrega plenamente continua, sin interrupciones, la potencia o la energía eléctrica y galvánica estricta y rígidamente necesaria. Además y más aún asegurando la integridad, todo esto se suministra y distribuye escrupulosamente bajo y en las más rigurosas exigencias de especificaciones, tolerancias y precisas condiciones de entrega estable tanto en valores estáticos o parámetros eléctricos concretos de los niveles de voltaje de tensión interna requerida como con gran capacidad de demanda de carga, suministrando la intensidad y la corriente eléctrica adecuadas y seguras requeridas, adaptadas e indispensables en la aplicación y exigidas de forma técnica por el catálogo del equipo base, siendo estrictamente mandatorias para conseguir de esta manera técnica el correcto funcionamiento, el desempeño óptimo y el encendido operativo sostenido y de forma íntegramente totalmente constante así como garantizar sin compromiso la pervivencia en la puesta en marcha con fiabilidad, con el arranque seguro y completamente garantizado y fiable bajo cualquier eventualidad en planta o el uso intenso sin riesgo del seguro funcionamiento operativo continuo sin fallos latentes de red de la totalidad conjunta de todos los complejos, sofisticados, intrincados y de cada uno de los numerosos elementos funcionales o diferentes complejos subsistemas formados por micro chips electrónicos sensibles de la CPU, integrados del propio hardware e integrados de proceso del conjunto integral que forma el avanzado propio sistema del PLC modular industrial. Su función de carácter meramente técnica estructural pero de carácter principal, compleja e indispensable consiste en acoger o recibir una acometida exterior o de red conectada directamente desde el exterior conformada por la acometida de tensión monofásica y frecuentemente de carácter alterna desde y hacia los conectores de distribución proveniente del borne del exterior de una red o suministro de energía alterna de una red comercial principal de distribución general (generalmente, con un valor nominal que es típicamente y oscila o con una entrada universal con rango aceptado por el equipo nominal de tensiones comerciales y que varía habitualmente oscilando entre los muy estándar y extendidos 110V o unos típicos y comunes en Europa de 230V del suministro general eléctrico y usualmente también con una alta incidencia AC de tensión y procedentes siempre de forma común desde las protecciones y filtros procedentes y del cuadro de potencia externo eléctrico conectado directo aguas arriba de cabecera principal de protección de equipos en derivación directa de línea del cuadro o instalación o CCM), o a través de suministro directo mediante entrada ininterrumpida por medio de suministro de línea alimentada mediante y bajo sistemas mediante conexión de una ya preexistente salida, red y de tensión generalizada continua ya acondicionada, un suministro primario continuo filtrado o un ya estabilizado rectificador UPS general industrial e ininterrumpible principal y externo en su cuadro (entregando frecuentemente de uso estándar universal industrial los muy habituales y usualmente obligatorios de alimentación a nivel estricto del elemento PLC de 24V nivel DC continuo estándar del equipo y por el suministro), operando esto y realizando y realizando una adaptación mediante y transformándola primero para poder en segundo lugar poder filtrarla y rectificarla o alisarla con puentes con filtro general con condensadores y estabilizadores y proceder al trabajo con reguladores, de esta manera mediante procesado, tratarla, aislarla de parásitos, transitorios y para posteriormente regularla rigurosamente electrónicamente siempre en niveles bajo regulación estricta, la estabilizan y ajustan sus reguladores sin derivas mediante circuitos osciladores con exquisita y alta precisión electrónica o nivel de tolerancia generalizado, habitualmente del uno por ciento de estabilidad de entrega de carga general en estado estacionario para reducir fuertemente o minimizar con rigor el factor rizado (o ripple eléctrico final, minimizando así a niveles infimos sus oscilaciones o derivas de carga no deseadas), todo esto asegurando unos de forma y hacia los muy diversos requeridos distintos, críticos y delicados y variados sub niveles e internos niveles o raíles de distribución o tensiones nominales continuas o de nivel muy estable de tensión interna continua estabilizada DC que le demandan, exigen internamente imperativamente y que de forma intensamente continuada exige para el pleno funcionamiento y de forma crítica e indispensable de consumo y operativa de manera propia, sin fisuras de diseño al interior general su interconexión general el bus la CPU los transceptores o internamente o general demanda en su requerimiento cada zócalo en su consumo al uso el chasis completo el equipo integrado del sistema complejo global autómata que se denomina programable desde su bus.

Interfaces de Comunicación y Expansión

En el contexto actual de la industria conectada (Industria 4.0), el autómata programable ya no puede concebirse como un ente aislado, y los puertos y protocolos de comunicación se han transformado en componentes de una importancia vital. Los PLCs modernos integran por defecto en la propia CPU múltiples interfaces de comunicaciones con diferentes objetivos y perfiles, que varían desde protocolos heredados para comunicarse con sistemas antiguos hasta redes gigabit de control de alta velocidad.

Entre los puertos y sistemas de expansión más habituales cabe destacar los siguientes puntos fundamentales a considerar en todo diseño:

Figura: Diagrama de bloques que ilustra la arquitectura y los componentes internos fundamentales de un autómata programable estándar.

Laboratorio Práctico: Configuración de Entradas Analógicas

En este escenario, debe configurar un módulo de entradas analógicas de 12 bits para leer el valor de un transmisor de presión que entrega una señal de 4 a 20 mA. El rango de presión es de 0 a 10 bares. Utilice la calculadora interactiva para determinar la resolución por bit y el valor numérico (en decimal) que correspondería a una presión de 5 bares.

Abrir Calculadora de Módulos

Ponte a Prueba

1. ¿Qué componente evalúa las instrucciones lógicas basándose en la Imagen de Proceso?

2. ¿Cuál es una ventaja principal de los módulos de salida a transistor?

3. ¿Qué tecnología de memoria se usa para el almacenamiento no volátil del programa?

Evaluación: Pon a Prueba tus Conocimientos

Selecciona la opción correcta para cada pregunta.

1. ¿Para qué entorno específico se diseña principalmente un autómata programable (PLC)?






2. ¿Cuál de los siguientes es un componente esencial en la arquitectura básica de un PLC?






3. ¿Cómo se denomina comúnmente al ciclo de funcionamiento general de un autómata?